El clásico de Bram Stoker, publicado en 1897, tuvo varios antecedentes importantes en los siglos XVIII y XIX. El poema El vampiro (1748), del alemán Heinrich August Ossenfelder es considerado el primer texto literario en abordar el tema vampírico. Posteriormente, diversos autores del romanticismo alemán e inglés abordaron la figura del vampiro, como Johann Wolfgang von Goethe en La novia de Corinto (1797), Samuel Taylor Coleridge en Christabel (1797), Lord Byron en El Giaour (1813) y John Polidori en El vampiro (1819), el primer relato en prosa sobre estas criaturas. Entre 1845 y 1847 se publicó en Inglaterra Varney el vampiro o el festín de sangre, un conjunto de panfletos de horror gótico atribuidas a James Malcolm Rymer. Es indispensable, asimismo, mencionar la novela Carmilla (1872) de Sheridan Le Fanu, la cual influyó fuertemente a Bram Stoker.
Fuente: Matthew Bunson, The Vampyre Encyclopaedia, 2001.

